Cuando he intentado hacer el ejercicio de pensar qué cosas se me dan bien, lo único que se venía a mi mente es todo lo que se me da mal. A muchos de nosotros, nos cuesta trabajo saber o conocer nuestras virtudes; y por el contrario, los defectos nos acompañan de la mano todos los días.
Al realizar mi balanza, las cosas malas ganaban a las buenas. Por más y más vueltas que le he dado...únicamente me salían dos o tres virtudes.
Donde pones el foco, pones toda tu ENERGÍA🙅 y en consecuencia, todas tus acciones. Con estos pensamientos tu día se tornará desagradable, y te compararás con cualquiera que se te cruce...Toda tu energía estará enfocada en hacerte ver lo poco que vales y te impidirá hacer muchas cosas que, en realidad, quieres hacer. Sea consciente o incoscientemente, te desvalorizas.
Nunca había profundizado tanto en el binomio virtud-defecto, pero me ha gustado darme cuenta de ello y dar así el primer paso para comenzar a ver mis fortalezas, a valorarme y quererme un poquito más cada día💪
Fdo. Montse C.
